UNA FORMACIÓN AGUSTINIANA PARA HOY

Te compartimos la información de nuestras actividades para el año 2022.
Retiros, talleres, cursos y un diplomado. Gracias por crecer junto con nosotros, con compromiso y sin perder la esperanza.

Nuestros tiempos están marcados por la guerra, la pandemia, la inestabilidad política y la creciente desigualdad. Las crisis humanitarias, en cada parte del mundo, nos movilizan a socorrer y a luchar por la dignidad humana. Pero también podrían desgastarnos, hacernos perder toda esperanza y confianza, y dejar de buscar la justicia, la paz y la verdad. Podría también enfriar nuestros corazones y llevarnos a cuidar solo de nosotros en cada momento, ocultando así las cuestiones acerca del sentido y valor de la propia vida, de las otras personas y de la realidad en general. En tal caso, nuestra existencia podría terminar gravada de una densidad tan insoportable que acojamos escapatorias fáciles y rápidas, que finalmente agrandarían más el vacío, la desesperanza, y el hambre de Dios.

Como Centro de Espiritualidad, te invitamos a no huir del presente, a no quedarte en lo superficial y en la apariencia. Te proponemos esfuerzo y tener paciencia contigo y con los demás. Te animamos a practicar el encuentro, el diálogo y experiencias de crecimiento que involucren tu vida, historia, espíritu, conocimiento, libertad, sensibilidad, y claro, tu responsabilidad. Te invitamos a cultivar tu deseo e inquietud por amar a Dios y al prójimo. Para descifrar nuestro presente y confrontarnos con los enigmas de la vida, te proponemos cultivar, con paciencia y en compañía, tus cualidades espirituales para el servicio de los demás. Se trata de alcanzar mirar con los ojos de Cristo y encontrar sus ojos en la mirada del prójimo necesitado.

No es que pongamos la espiritualidad bajo las etiquetas de lo útil y lo no-útil. Lo que solemos llamar «útil» se aplica solo para casos o aspectos particulares. Aquí, en cambio, nos referimos al todo de tu existencia visto desde su centro mismo (es decir, el corazón) que, en Cristo Jesús, Dios Padre ha querido restaurar y reconciliar después del pecado y que, con su Espíritu, acompaña hasta alcanzar frutos de santidad. No podemos plantear una espiritualidad que implique una huída de la realidad. La espiritualidad cristiana incide en tu búsqueda de sentido y está llamada a encarnarse en tu vida. En particular, la espiritualidad agustiniana ofrece un camino de crecimiento en el conocimiento de uno mismo y de Dios guiados por Cristo Maestro (interioridad), un espacio para vivir la fraternidad y la amistad en el Espíritu Santo (comunidad), y el compromiso de servir al prójimo para que experimente el amor del Padre (apostolado). 

Te compartimos nuestro brochure de actividades para el 2022.

Estamos para servirte.